Al principio, el viaje de negocios puede parecer fascinante – una pausa en la rutina de la oficina, una oportunidad para explorar nuevos lugares. Pero después de un tiempo, el estrés de los viajes aéreos y la vida en una habitación de hotel, puede comenzar a fastidiarnos. Como viajeros de negocios experimentados, aquí les ofrecemos algunos trucos del oficio para volver a algunos de esos aspectos irritantes más soportables.

Hoy examinaremos algunos consejos sabios para empacar y viajar en avión que incluso los Ryan Binghams del mundo jet-setter podrían encontrar útiles. Luego, más adelante, les enseñaremos lo que pueden hacer una vez que ya aterrizaron en su destino.

¿No captaron la alusión a la película que hicimos arriba? Descarguen: Up in the air (Amor sin escalas en Latinoamérica) en sus dispositivos portátiles para verla en su próximo vuelo de larga distancia y descubrir a un verdadero jet-setter (quien ha acumulado casi 10.000 millones de millas de viajero frecuente con American Airlines)

Prepare un equipo portátil rápido

Ahórrese las molestias de empacar y volver a empacar cada vez que la empresa lo envía a trabajar fuera de la ciudad, guardando en su bolso de mano la cantidad mínima de prendas de vestir, zapatos y accesorios que necesite, incluyendo artículos de tocador líquidos de 3 onzas en una bolsa Ziploc™, su almohada de viaje, antifaz para dormir, tapones para los oídos y varios bolígrafos para llenar formularios de aduanas.

Mantenga la calma y continúe

No puede llamarse a sí mismo un verdadero guerrero del camino, siempre aterrizando y despegando  de los aeropuertos, hasta que pueda lograr que quepa todo lo que necesita durante su viaje en un bolso de mano cuidadosamente seleccionado. Nos encanta el de Away™, que pasa la prueba de la bola de boliche y cuenta con dos compartimentos (uno para la ropa, el otro para los zapatos), una bolsa de lavandería incorporada y una batería para recargar los dispositivos USB. Cuando empaque, intente limitarse a llevar dos pares de zapatos (usar el par más voluminoso en el avión), dos pares de pantalones y cuatro a seis tops. El dinero ahorrado en tarifas de equipaje facturado puede destinarse a la limpieza en seco que ofrece el hotel.

Salte las filas de seguridad

No puede llamarse a sí mismo un viajero frecuente si no está aprovechando la Global Entry, TSA Pre✓® y CLEAR, todos parte de los programas de los Customs y de Border Protection Trusted Traveler de los EE.UU. Después de haber completado el proceso de solicitud, podrá atravesar los chequeos de seguridad del aeropuerto en un instante.

Empaque ligero

Al preparar sus atuendos de viaje, piense con versatilidad y elija lo que se puede usar más de una vez. Tejidos, lanas y algodones en colores neutros funcionan bien al mezclar y combinar. Para las mujeres, un vestido con un buen corte, usado durante el día para trabajar, puede convertirse en un excelente aliado durante una salida nocturna con sólo agregarle un moderno collar o una colorida bufanda. Para los hombres, un moderno par de zapatillas cómodas que puedan llevarlas desde el avión al gimnasio del hotel y a cenar afuera.

Saber cuándo enrollar
Muchos viajeros juran que enrollar su ropa en lugar de doblarla ahorra valioso espacio en la maleta, pero por lo general funciona mejor para la ropa de nylon o algodón. Doblar en realidad funciona mejor con las camisas y pantalones de vestir de algodón. Y definitivamente vale la pena invertir en bolsas compresoras, como Pack-Its de Eagle Creek ®, que puede reducir el volumen del contenido en un 80%.

Piense fuera de la caja de joyas

Evite que se extravíen pequeñas piezas de joyería tales como pendientes, anillos y collares de cadena, guardándolos en un estuche organizador semanal para píldoras. Los siete minúsculos compartimentos son fabulosos para organizar sus chucherías y el contenedor no pesa prácticamente nada.

Pongámonos el cinturón

Señores, tener un aspecto relajado y desaliñado puede ser genial para los fines de semana, pero no queda bien en una reunión con clientes durante un viaje de negocios. Para asegurarse de que esa camisa abotonada no se arrugue en la bolsa, inserte un cinturón enrollado en el cuello de la misma para mantenerla rígida.

Fresco al llegar

A veces una pieza más antigua de equipaje puede hacer que la ropa interior tome un olor un tanto desagradable. Para conferirles una fragancia agradable puede pegar una toallita para secadora (que también previene la estática) o un sobrecito antihumedad en el bolso. De paso, agregar uno en la bolsa de lavandería para combatir el hedor de la ropa sucia al volver a casa.

Atuendo para el viaje en avión

Para el avión, recomendamos usar ropa cómoda y suelta, pero elegante a la vez. El uso de capas es una excelente manera de hacer frente a las temperaturas fluctuantes del avión (y puede ahorrar espacio en su bolso). Pantalones o una chaqueta con grandes bolsillos también son ideales, para no tener que estar hurgando constantemente en el bolso en busca del teléfono, pasaporte y tarjeta de embarque. Si la temperatura en tu lugar de destino requiere una capa gruesa, úsela en el avión y también como protección adicional si el aire acondicionado de su compañero de asiento está a toda potencia. O envuélvase en una  chaqueta de plumas ligera, que puede hacer todas las veces de almohada.

El mejor asiento del avión

No hay necesidad de jugar al ta-te-ti al examinar el plano de asientos del avión y elegir nuestro lugar. Si su política de viajes no autoriza asientos de primera clase o ejecutiva,  SeatGuru® —  en la cual encontrarás críticas de asientos y un sistema de codificación por colores para identificar los de calidad superior / inferior – puede ayudarle a encontrar la mejor alternativa.

En suma, una buena regla general es evitar los asientos que se encuentran frente a una salida de emergencia y los asientos de la parte posterior del avión, ya que estos no se reclinan. También hay que evitar los asientos que se encuentran detrás del tabique separador, que si bien proporcionan más espacio para las piernas, a menudo son los elegidos por los padres que viajan con sus bebés. Y si incluso la idea de turbulencia le provoca malestar, seleccione un asiento sobre las alas, que ofrecen un desplazamiento más suave que los asientos más cercanos a la nariz o cola del avión.

Aterrizaje en una nueva zona horaria

Para combatir los efectos del jet lag, deberá evitar beber cafeína y alcohol en el avión, ya que pueden alterar su sueño. Dado que la deshidratación puede exacerbar los síntomas del jet lag, asegúrese de beber mucha agua, cerezas, melón y jengibre – estos son algunos de los alimentos que ayudan a restablecer su reloj interno.

Al aterrizar en su destino, ajuste su reloj a la zona horaria local para alinearse psicológicamente, y haga lo posible para adaptarse al nuevo horario intentando no tomar ninguna siesta. Si puede aguantar hasta las 9 p.m. hora local antes de ir a la cama, su recompensa será una espléndida noche de sueño.